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martes, 21 de abril de 2015

Independiente Santa Fe y Transmedia: las nuevas narrativas tras la sequía histórica

Para muchos hablar de Independiente Santa Fe se basa única y exclusivamente de fútbol, nada novedoso o fuera de contexto para entablar un tema de conversación un poco más allá. 

No pasa de ser un equipo de fútbol importante en nuestro país, con una rica historia forjada en la capital colombiana. Pero, ¿muchos o algunos sabrán qué es transmedia e incluso, se harán una idea sobre Santa Fe y Transmedia? 

Resulta bastante interesante cuando se empieza a plantear todo un universo narrativo en torno a un club de fútbol, pero es sorprendente cómo, luego de casi 37 años de sequía, tal vez, sin entender muy bien este fenómeno mediático y comunicativo, se recreó toda una nueva narrativa en torno al primer campeón del rentado nacional. 

El 15 de julio de 2012 fue el día que dio como punto de partida este aspecto en torno a las nuevas tecnologías y a narrar diferentes historias en diferentes formatos pero vinculados entre sí.


Santa Fe habría tardado 36 años y medio en volver a ser campeón de Colombia; desde 1975 “no veía una”, solo con pequeños rastros de luz ganando un clásico 7-3, y la llamada Copa Colombia en  1989 y 2009 


 
Pero en 2012 la sequía terminaría, el rojo saldría campeón y todo un fenómeno mediático y narrativo se vincularía a los registros del club.  El primero y para muchos el más valioso fue cuando el periodista Daniel Samper Ospina, en ese momento director de la revista SoHo y columnista en revista Semana, publica el libro “Volveremos, Volveremos” 

Desde el título ya reconstruye y alimenta un elemento que todo hincha santafereño entiende: aquel cántico que evoca la fe que nunca se quiso ir, la de saber que algún día volveremos a ser campeones como la primera vez. Esta obra literaria se podría resumir en una crónica de camerino, desde los partidos previos hasta la gran final. 


Pero esto sería fácil de digerir hasta este punto, la diferencia es que el autor decide integran en el libro historias alternas, pero no ajenas a Santa Fe, pues integra por ejemplo vivencias personales con su familia, cuando fue al estadio por primera vez, habla de los hinchas y las barras, de la idiosincrasia “cardenal” y la historia detrás de la mascota: "Monaguillo" 













Menciona prácticamente a todos los jugadores que hicieron parte de la hazaña; narrativas tanto pasadas como actuales. A la par que el libro fue lanzado y que precisamente se vendió como pan caliente, la revista SoHo lanzó en una de sus ediciones un DVD conmemorativo igualmente dedicado al título albirrojo, titulado “En la jaula del león” 

Este resultó ser en cierta medida un reflejo audiovisual del libro “Volveremos, volveremos”, pero no le resta valor. Henry Jenkins, teórico de la convergencia mediática, afirma que ésta aduce al flujo de contenido por diferentes plataformas, la cooperación entre industrias mediáticas y el comportamiento migratorio de las audiencias, y hasta hora estos puntos convergen –sin duda alguna- en las narrativas santafereñas.




Si quieres el libro, ve a comprarlo; si quieres el DVD, ve y compras la revista la lo trae adjunto. Ahora llega el tercer elemento que, en términos pasionales ha despertado mayores reflexiones.  Sin duda son las emociones de los consumidores, en este caso hinchas del fútbol, de Independiente Santa Fe, las que dan rienda suelta al disfrute de estos elementos, porque además van construyendo uno tras otro una gran base de datos, una enciclopedia audiovisual y literaria del sentimiento que produce un equipo de fútbol bogotano. 

Independiente Santa Fe decide lanzar un DVD propio del club, también adyacente a la obtención del séptimo título en 2012.


Esta producción, que en criterios personales vinculan el corazón con el equipo, pero también como periodista que comprende los elementos narrativos que lo hacen enriquecedor, posee en sí lo que cuadra también en la teoría de Jenkins sobre la Convergencia de las “4i”: Impacto, Integración, Interactividad e Inmersión. 

El jugador Yulián Anchico, protagonista en este título para Santa Fe, había decidió filmar por su propia cuenta todo lo que se viviría dentro del club una semana antes del partido definitorio en El Campín y luego de haber empatado 1-1 en el partido de vuelta en el Estadio La Libertad en la ciudad de Pasto, ante su homónimo hijo el Deportivo Pasto. 

Sin haberlo pensado, o al menos planeado, así resultó siendo: filmar lo que ocurriría faltando 7 días para la séptima gloria, la séptima estrella que le entregaría Santa Fe a su hinchada y a su ciudad.  

El impacto que se genera gracias a la filuda sensibilidad al ver esta producción vincula además integración, tanto de elementos multimedia como lingüísticos y sensibles; en cuanto a interactividad esta podría ser sin duda mayor, pero representó un elemento interactivo en cuanto a lo que el formato DVD técnicamente ofrece; y la inmersión estuvo presente dentro de los mismos protagonistas, tanto entre ellos como en la conexión que se creó con los que observaran el producto final. 

“Siete días para la Gloria”, como se llamó este elemento audiovisual, Se convertiría además de un objeto lleno de elementos no limitados en una calidad profesional por su producción, en un objeto fundamental que toda persona que se haga llamar así mismo hincha verdadero de Santa Fe desea y debe poseer.

 

Es como cuando un fanático de Matrix no puede evitar tener en su computador el videojuego, todas las claves que en los filmes se encuentren para avanzar de nivel; Tal vez pueden funcionar perfectamente el uno sin el otro, pero sin duda se complementan, se enriquecen.

Lo que hace tan especial “Siete días para la Gloria” no es únicamente su producción brillante –porque lo es- sino cómo convergen la historia histórica del club, los protagonistas –jugadores, directivos, cuerpo administrativo-; lo que expresan en sus entrevistas, el momento idealizado y hasta esa noche utópico para la hinchada que creía nunca llegaría –el del título-; y las vivencias que ocurrían dentro de un mundo para muchos de nosotros extraño y tal vez indescifrable, el mundo del fútbol y de los futbolistas en su cotidianidad –la historia más honesta que igualmente se vincula a todo-. 


Y los hinchas, los que teniendo cada uno un mundo y una historia diferente a la del resto, convergen cada semana a un mismo lugar para ver ese único elemento que los vincula entre sí y enlaza todas esas narrativas en diferentes formatos con un solo nombre 







En este caso no se trata ni de Matrix, ni de Lost, Star Wars o Survivor, sino de algo precisamente tangible: un equipo de fútbol. Transmedia en su pura y más comprensible expresión. 

La historia culmina -es un decir- cuando un gimnasiano que vuelve a su colegio, al Gimnasio Moderno de Bogotá, como exalumno y como periodista. Vuelve para el lanzamiento de un nuevo libro que gira en torno a Independiente Santa Fe, equipo que además nació en ese mismo recinto gracias a un puñado de exalumnos –como el mismo sujeto que asiste al lanzamiento- en 1941.  

La Transmedia atrae y está presente cuando ni nos percatamos. Ese periodista y exalumno es, además, santafereño. 

El libro se titula “Santa Fe la Octava Maravilla”, escrito por el periodista Carlos Eduardo GonzálezEsta obra, la que es por ahora la última en su linaje de narrativas cardenales, narra en 300 páginas todos los momentos más representativos e importantes en la historia de Independiente Santa Fe, incluyendo su último título.  


La octava estrella llegó en 2014 de la mano de prácticamente el mismo equipo humano que, dos años atrás, permitieran que la gloria volviera en forma de estrella al club y con ella todo un fenómeno narrativo, multimedia, literario, interactivo, convergente y lleno de pasión. Transmedia finalmente. 

Se despide así el exalumno gimnasiano, bogotano e hincha de Santa Fe, que posee “Volveremos, volveremos”, “Siete días para la Gloria”, “Santa Fe la Octava Maravilla” y varias prendas de indumentaria ‘cardenal’. El que asistió a su colegio para que un grupo de jugadores y el autor le firmaran un libro sobre sus propias epopeyas.

La posibilidad de crear historias.
Luis Fernando Dueñas Bayona.
La Mandarina Mecánica
@LuisFerDBayona

lunes, 6 de abril de 2015

Las claves fundamentales que todo Periodista Digital debe saber

En un Podcast realizado en la Especialización de Periodismo Digital en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, tocamos algunos de los elementos que como periodistas digitales debemos aplicar



El mundo digital nos permite no solo recibir la información que los medios de comunicación tienen para ofrecernos, sino de participar activamente entre nosotros mismos como audiencia, dirigirnos directamente como periodistas y reflexionar abiertamente como consumidores.

Ejercemos entonces una verdadera -o aproximada- democratización de la información periodística, pues esta se enriquece gracias a los múltiples puntos de vista y fuentes. Ese debe ser el fin siempre de la verdadera interacción medio/autor/texto.

El valor de la información gracias a la agilidad con que actualmente se presenta en los medios digitales, debe ser garantía de veracidad y profesionalismo por parte de los periodistas y los medios de comunicación. 

Gracias a que demanda un trabajo más arduo en menor tiempo, es importante que como periodistas no olvidemos las bases fundamentales de nuestra labor: búsqueda de la verdad, cuidado en la función mediadora y rigor.


Una comunidad virtual de músicos y la negligencia al cambio comunicativo

Tratando un poco los temas académicos que me conciernen durante este año en el cual me encuentro realizando la Especialización en Periodismo Digital, para una de las asignaturas nos fue pedido realizar un ensayo muy breve sobre las comunidades virtuales.

A continuación lo comparto con ustedes para que lo lean si lo encuentran de su interés.

El debate en torno a las comunidades virtuales, sea a favor o en contra, es imposible que reciba un final o conclusión definitoria. 

Los procesos comunicativos dentro de la sociedad no tienen un  punto de origen establecido, siempre han existido y hacen parte de la misma naturaleza humana. Pero como en todo, los nuevos procesos y fenómenos atemorizan pues obligan a abandonar las zonas de confort ya establecidas.

El mundo virtual y el mundo real no difieren, ni se deben tratar por aparte. 

Así como en algún momento los individuos se reunían en espacios físicos concretos para debatir acerca de algún tema o hecho en concreto, en torno a esa tecnología conocida como papel periódico o luego de haber escuchado una noticia gracias a otro elemento conocido como radio, ahora nuevos dispositivos no solo nos bombardean la información, sino que nos permiten reunirnos en ese mismo aparato para tratar, justo como antes, temas de interés en común.

Tomemos como objeto de análisis la comunidad virtual llamada “Bateristas de Colombia” en Facebook. Representa claramente una agrupación de personas con un gusto o pasión entre sí, que es específicamente la música a través de la percusión, más exactamente por medio de la batería. 

Pero entonces, ¿qué tiene que ver este caso con los temores teóricos y psicológicos sobre lo negativo que traen las prácticas comunicativas digitales?

Si partimos de la observación cuantitativa de este grupo, posee casi 10.000 miembros, no todos activos, pero sin duda automáticamente converge a personas con un mismo interés. En términos cualitativos, identificamos además que primero están validando la desterritorialización, rompe con las limitantes físicas y geográficas.

Haciendo mención al texto de Marta Rizo García acerca de la Comunicación Interpersonal y las nuevas formas de comunidad, donde se enfrentan entre iguales  a intercambiar información, contenidos y sobre todo a generar nuevos espacios de interacción.

Lo que hace tan interesante este caso práctico es precisamente la constante participación de sus miembros; la teoría de la Comunicación de masas no es que se desvirtúe bajo este ejemplo, sino que partiendo de la misma se empiezan a desarrollar nuevas formas e ideas de percibir las formas en que nos relacionamos entre nosotros mismos. 

En algún punto de la historia, el Funcionalismo justificaba el poder hipnotizante de la propaganda Nazi, posteriormente la Escuela de Frankfurt argumentó con mayor rigor que el poder recae sobre el medio o emisor. 

Pero esto cambia con no solo la aparición de la computadora personal, tal y como lo referencia García, sino que justamente la aparición de Internet como plataforma mediática en la cual convergen los diferentes formatos, invita a una verdadera democratización de la información. 

Así lo vemos en la comunidad de bateristas de Colombia: 

Estos individuos ya no dependen de buscar un espacio físico para su interacción a través del debate, el intercambio, ni mucho menos de la existencia de un medio específico con una parrilla dedicada a ellos en la que se dediquen únicamente a ser bombardeados con datos.

Dentro del mismo análisis cualitativo, podemos encontrar que justamente lograr convenir reuniones para conocerse personalmente, es decir, no han perdido la noción de comunicación cara a cara –esa que los apocalípticos tecnófobos argumentan débilmente se perderá-, y además comparten entre sí productos audiovisuales de su propia elaboración. 

La convergencia mediática permite entonces que se exploten posibilidades creativas de interactividad e intercambio.

Pero partiendo de un factor fundamenta que solo con este caso ya refuta, en lo personal, la idea de aislamiento y de generación del verdadero ser antisocial, es que vincula personas con un gusto por el arte, específicamente la música a través de la interpretación musical. 

Y es el arte una necesidad humana de expresión que se debe manifestar precisamente en los espacios físicos reales, apreciada por un público real en un tiempo y espacio tangibles, además interpretada por una mente que necesita de esta percepción de compartir su pasión.

Los procesos comunicativos se transforman permanentemente, y es puntual señalar que nunca son estáticos; probablemente en algún punto la idea de interactividad entre medio y audiencia era algo utópico para la misma Escuela de Frankfurt, y más absurdo aun pensar que la información navegaría en más de una única y posible vía y que esta solo podría ser obtenida y difundida por un único punto de partida.

Las posibilidades que Internet ofrece mediante las cualidades convergentes a través de elementos hipermediales son prácticamente infinitas, porque todo está allí. 

La Comunicación Digital es entonces lo más real que existe, ya que es entre otras cosas contradictorio hablar de comunicación por vías o medios ficticios o irreales, así no habría tal fenómeno y está demostrado que, precisamente, ha resuelto todo lo contrario: funciona bastante bien, porque es real.

La inmediatez en internet permite que, en este caso de la comunidad formada en el grupo de Bateristas de Colombia, la verdadera democratización de la información se esté ejerciendo. 

Pero no en el sentido de que cada uno ejerce el mismo poder que el otro, sino en que cada uno comprende que no solo tiene una posibilidad de interacción e intercambio, sino que esto se ha transformado en un derecho y en una obligación. Sin interactividad inmediata sería contradictorio afirmar que este nuevo fenómeno digital tiene más ventajas que la “realidad”.

Estos nuevos lazos que se generan gracias a las comunicaciones digitales y virtuales exaltan no solo el valor que las masas alguna vez se les negó tener, sino es justamente el individual. 

Por ende, tal vez la Comunicación en este punto podría denominarse como Directa: a los intereses, gustos, conocimientos, facilidades de acceso, interacción e intercambio. Ocurre con los músicos, bateristas, y con cada persona que no solo toma un celular, computador o Tablet, sino que conoce sus herramientas y genera una nueva perspectiva propia del mundo y lo expresa.



Luis Fernando Dueñas Bayona.
La Mandarina Mecánica
@LuisFerDBayona